¿Cómo escribir un cuento?

El cuento es un género narrativo de ficción que se caracteriza por ser más corto que una novela, con menos personajes y tramas menos complejas.

Para escribir un cuento es necesario tener una idea sobre la historia que se planea escribir, pero también conocer algunas herramientas y cuestiones importantes que podrán orientar a la hora de avanzar.

Algunos consejos prácticos para escribir un cuento son encontrar un disparador, estudiar sobre el tema, definir el género y establecer cuál es el conflicto central.

Encontrar una idea

La idea es la semilla de una buena historia. En algunos casos, se puede tener la suerte de sentarse a escribir con una idea ya definida en la cabeza, pero a veces es posible que no aparezca ninguna. Para esas situaciones, lo recomendable es llevar una libreta de apuntes con posibles ideas y recurrir a ella.

Algunos ejemplos de ideas para escribir un cuento son:

  • Un recuerdo en familia
  • La casa de la infancia
  • Las primeras vacaciones
  • El último cumpleaños
  • Una gran alegría
  • Una anécdota divertida
  • Un episodio insólito
  • Un mito clásico reescrito como si ocurriera en el presente
  • Una leyenda popular reescrita en la actualidad

Investigar, leer, hacer estudio de campo

Algunos cuentos pueden escribirse desde la experiencia individual del autor, pero otros requerirán investigación, estudio, lecturas. El tipo de historia que se quiera contar va a determinar si es necesario algún trabajo de investigación y cómo será más conveniente llevarlo a cabo.

Si se quiere, por ejemplo, escribir un cuento que transcurre durante la Revolución mexicana, es probable que haya que leer algunos libros al respecto (novelas, ensayos o historia referidos al periodo).

Por otro lado, si lo que se quiere es hablar sobre una excursión a la montaña, pero nunca se estuvo en una, tal vez lo más conveniente sea hacer estudio de campo e ir de excursión. Es recomendable llevar una libreta o un grabador de voz para tomar nota de las impresiones.

Elegir el género de la historia

Decidir el género en que se va a escribir la historia no es necesariamente esencial, pero puede ahorrar tiempo a la hora de encontrar el tono, la trama y la estructura del cuento.

Por ejemplo, si se opta por el suspenso, será fundamental que un aura de misterio e incertidumbre guíen los pasos del personaje principal. Si, en cambio, se quiere escribir un cuento de aventura, lo mejor será pensar en una misión grandiosa para el protagonista, algún leal compañero, y un antagonista odioso y memorable.

Algunos géneros populares de cuento son:

  • Suspenso
  • Policial
  • Aventura
  • Ciencia ficción
  • Fantasía
  • Terror
  • Histórico
  • Romántico
  • Comedia
  • Biográfico
  • Realismo mágico
  • Metaficcional

Definir el conflicto y darle un objetivo al personaje

Sin conflicto no hay historia que merezca la pena contarse. John Le Carré, escritor de novelas de suspenso, decía: “El gato se sentó en su cojín no es una historia. Pero el gato se sentó en el cojín del perro, sí”.

Por lo que en todo cuento debe haber un conflicto, una situación a la cual el personaje se deba enfrentar.

Hay diferentes tipos de conflictos:

  • Conflicto interno, que implica el enfrentamiento del individuo contra sí mismo.
  • Conflicto externo, que implica el enfrentamiento del individuo contra:
    • Otro individuo
    • La naturaleza
    • La sociedad
    • El poder
    • La tecnología
    • El destino
    • La tradición

Además, se le debe otorgar al personaje un objetivo en medio de esta historia.

Regresando al ejemplo del gato sentado en el cojín del perro, existen diferentes ángulos desde los que sería posible atribuirle un objetivo al personaje principal:

  • Desde la perspectiva del perro, el objetivo sería recuperar el cojín ocupado por el gato.
  • Desde la perspectiva del gato, el objetivo sería impedir que el perro lo eche del lugar donde cómodamente está sentado.
  • Desde la perspectiva del dueño de las mascotas, tal vez el objetivo es que ambas puedan convivir sin otro conflicto más. Para esto, por ejemplo, irá a comprar otro cojín para el gato.

Elegir al narrador y su punto de vista

El narrador es la voz que cuenta la historia. Es una instancia esencial en la narrativa porque es el intermediario entre la historia y el lector. Elegir quién será el narrador y la perspectiva desde la cual narra es fundamental a la hora de planear la escritura del cuento.

Dependiendo de la persona gramatical en que hable, hay tres tipos de narradores:

  • Narrador en primera persona. Cuenta su propia experiencia, habla desde el “yo”.
  • Narrador en segunda persona. Narra la historia como si estuviera dirigiéndose hacia un interlocutor ficticio (tú).
  • Narrador en tercera persona. Cuenta la historia desde afuera, como algo que les ocurrió a otras personas (él, ella, ellos, ellas).

Por su parte, el punto de vista es la perspectiva que tiene el narrador sobre los acontecimientos que está contando. Algunos narradores entre los que se puede escoger son:

  • Narrador omnisciente, si lo que se busca es el tradicional narrador que todo lo sabe y todo lo ve.
  • Narrador protagonista, cuando se quiere que sea el mismo narrador el que cuente lo que le pasó.
  • Narrador testigo, en los casos en que el narrador no es un protagonista, pero tiene una perspectiva privilegiada porque presenció los hechos de los cuales habla.
  • Narrador equisciente, es aquel que cuenta la historia en tercera persona, pero solamente conoce la perspectiva y pensamientos del personaje principal.

Definir la estructura

Todo cuento está compuesto por un principio, nudo y desenlace. La estructura implica establecer el orden en que suceden y son presentados los acontecimientos en la historia. Estructurar un cuento es definir qué pasa primero y qué después.

Una forma de resolver la estructura de un cuento es estableciendo un pequeño esquema con la secuencia de hechos que vivirán los personajes.

Para estructurar un cuento también es importante no olvidar uno de los fundamentos de la trama: mantener siempre al lector expectante de qué pasará a continuación. A eso se le llama intriga y mantiene al lector enganchado.

El cuento se puede estructurar de diferentes formas con el objetivo de postergar la solución del conflicto:

  • Estructura lineal. Los sucesos son contados, de principio a fin, en el orden en que ocurren.
  • In medias res. Se empieza desde el punto más álgido en la historia (el nudo) para luego dar un salto al pasado (el principio) antes de avanzar más (hasta el desenlace).
  • Estructura circular. La historia empieza por el desenlace, regresa al pasado (inicio) y va contando cómo llegó el personaje a esa situación (nudo).
  • Tiempo fragmentado. No hay una linealidad temporal; hay saltos al pasado y al futuro. El inicio, nudo y desenlace son presentados en el orden que el autor decida, con el fin de crear un efecto en el lector.

Empezar a escribir

Una vez que se tenga una idea más o menos desarrollada, se debe empezar a escribir el cuento. No es necesario que el autor tenga todo planificado y pensado antes de sentarse a escribir. En esta instancia, se debe utilizar la imaginación que permitirá avanzar en la trama y que la historia fluya. A veces, incluso, la historia puede variar ligeramente de aquello que se tenía proyectado inicialmente.

Luego habrá tiempo para releer, reordenar cuestiones, definir ciertos asuntos y editar y mejorar el cuento.

Enganchar al lector con un comienzo fantástico

El inicio de un cuento es la oportunidad para cautivar al lector e interesarlo por lo que se le va a contar.

El comienzo también da información importante al lector:

  • Le ofrece las primeras pistas del género que va a leer (comedia, terror, ciencia ficción),
  • muestra el tono del texto (misterio, amor, tristeza),
  • presenta al personaje principal,
  • establece el tiempo y el lugar en el que ocurren los hechos, y, lo más importante,
  • empieza a crear el interés y la expectativa en el lector sobre lo que va a pasar.

Escribir un final memorable

El final es el momento en el que se resuelve el conflicto de la historia. En el final es donde se determina qué ha cambiado en los personajes y en su realidad. ¿Han superado sus problemas? ¿Han enfrentado y resuelto el conflicto? ¿Han cambiado? ¿Están más felices o más tristes? ¿Han aprendido algo?

Los finales pueden ser de muchos tipos y responden siempre a la naturaleza de la historia. Algunos de los tipos de finales más comunes son:

  • Finales abiertos. Cuando la historia no alcanza una conclusión tajante.
  • Finales cerrados. Cuando todo el conflicto queda resuelto.
  • Finales felices. Cuando el personaje principal logra lo que quería y esto le produce satisfacción.
  • Finales trágicos. Cuando el final se resuelve con una fatalidad, es decir, con la muerte de alguno de los personajes principales de la historia.
  • Finales amargos. Cuando el final no es feliz y el protagonista no obtiene lo que buscaba.
  • Finales agridulces. Cuando se combinan aspectos felices y amargos: algunos personajes obtienen lo que quieren y otros no.

Usar un título potente y atractivo

El título es lo primero con lo que se topa un lector, por lo que debe ser competente y potente.

Competente, pues debe servir para que el lector se haga una idea de lo que va a encontrar en la historia, y potente porque debe causar un impacto lo suficientemente fuerte para llamar la atención del que lee.

Los títulos pueden surgir a partir de distintas cosas:

  • El nombre de su personaje principal (“Caperucita roja”, de los hermanos Grimm, “Emma Zunz”, de Jorge Luis Borges),
  • El tema que se aborda (“Los inmigrantes”, de Rómulo Gallegos, “La muerte de Iván Illich”, de León Tolstói),
  • El tono general de la historia (“El verano feliz de la señora Forbes”, de Gabriel García Márquez),
  • El escenario donde tiene lugar (“La autopista del sur”, de Julio Cortázar, “Paso del norte”, de Juan Rulfo),
  • La atmósfera que recrea (“Espantos de agosto”, “La siesta del martes”, ambos de Gabriel García Márquez),
  • Símbolos o metáforas (“El jardín de los senderos que se bifurcan”, “El Aleph”, ambos de Jorge Luis Borges),
  • Premisas desconcertantes (“Hombre de la esquina rosada”, de Jorge Luis Borges, “Continuidad de los parques”, de Julio Cortázar, “Me alquilo para soñar”, de Gabriel García Márquez).

Editar, revisar y releer

Un proceso fundamental dentro de la producción de un cuento es la edición. Editar implica revisar, releer, podar y pulir el texto, desde una perspectiva distanciada y tan objetiva como sea posible.

En esta fase es clave eliminar todo lo que sobre en el texto (palabras o párrafos explicativos que enlentezcan la historia) e introducir mejoras (un adjetivo que describe mejor aquella carretera nocturna donde el personaje se pierde, por ejemplo).

Es importante que esta etapa ocurra después de la escritura y que no acontezca de forma paralela a esta, pues puede sabotear el proceso creativo. Escribir es un trabajo creativo, mientras que editar es una labor crítica. Y pensar de forma crítica mientras se escribe puede bloquear.

De hecho, hay escritores que delegan esa tarea en otras personas especializadas en ese tipo de labores, como los editores o los correctores de estilo.

Usar las herramientas de trabajo

Un escritor de cuentos tiene que conocer cuáles son sus herramientas de trabajo y cómo utilizarlas.

Además de papel y lápiz o computadora, un escritor se vale de otros recursos de apoyo. Algunos son:

  • Diccionarios. Pueden ser de español, de sinónimos, de antónimos, de uso, de símbolos, de ideas afines.
  • Gramática y ortografía. Un manual de gramática y uno de ortografía confiables (como los de la Real Academia Española) son indispensables para hacer consultas y despejar dudas.
  • Enciclopedias. Incluyen información valiosa sobre casi cualquier tema, escritas por especialistas.
  • Internet. Es una herramienta imprescindible, un universo inmenso de información. Sin embargo, la información en internet no siempre es confiable por lo que hay que usarla con criterio.
  • Otros libros. Una buena biblioteca es otra herramienta fundamental. Tener a la mano libros sobre diferentes temas permite hacer consultas e informase.

Buscar lectores

Lo primero que debe hacer el autor cuando esté listo su cuento es dárselo a un grupo selecto de personas que le pueda dar una opinión valiosa.

Deben ser lectores que sean capaces de brindar una perspectiva nueva y ayuden a ajustar aspectos que no se tuvieron en cuenta. Aquí lo esencial es elegir personas que puedan ofrecer un punto de vista honesto, para así poder aprender y mejorar.

Referencias

  • Gardner, John (2001). El arte de la ficción (Miguel Martínez-Lage, Trad.). Ediciones y Talleres de Escritura Creativa Fuentetaja.
  • Lodge, David. El arte de la ficción (David Freixas, Trad.). Austral.
  • Mancelos, João (2009). Introdução à escrita criativa. Edições Colibri.
  • Reedsy Blog. (1 de julio de 2019). How to Write a Short Story in 6 Simple Steps. Recuperado en 23 de enero de 2023, en https://blog.reedsy.com
  • Timbal-Duclaux, Louis (1997). Eu escrevo contos e novelas. Pergaminho.

Ejercicio: ¿Cómo escribir un cuento?

Basados en ejercicios propuestos por John Gardner en El arte de la ficción (2001).

  1. Escribe el primer párrafo de un cuento pero enfocándote en el género (que puede ser de terror, cómico o policial).
  2. Traza la trama de un cuento realista empezando por el clímax y trabajando hacia atrás la línea del tiempo
  3. Traza la trama de un cuento realista a partir de una situación inicial y trabajando la línea del tiempo hacia adelante.
  4. Traza la trama de un cuento basado libremente en una leyenda popular.
  5. Traza la trama de un cuento fantástico que contenga uno de los siguientes elementos mágicos (un libro, una moneda de oro, una laguna, un reloj). Reflexiona sobre las implicaciones filosóficas y simbólicas del elemento empleado.
  6. Escribe el párrafo que precede al descubrimiento de un cadáver en un cuento policial. El objetivo es crear atmósfera de suspenso que enganche al lector y lo obligue a leer el párrafo siguiente.
  7. Describe un paisaje visto por una anciana que acaba de perder a su marido, que fue un hombre detestable. Pero nunca menciones la muerte del marido o al marido mismo.
  8. Escribe una descripción honesta y sensible de tu madre, tu padre o una persona próxima muy querida.
  9. Escribe un diálogo donde uno de los personajes esté guardando un secreto, pero sin jamás mencionar el secreto en cuestión. Describe los gestos, las pausas, la atmósfera que se genera en torno a ambos.
  10. Escribe un cuento de principio a fin a partir de uno de los ejercicios previos.

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Cómo citar

"¿Cómo escribir un cuento?". Autor: Fabián Coelho. De: Argentina. Para: Enciclopedia del Lenguaje. Disponible en: https://lenguaje.com/como-escribir-un-cuento/. Última edición: diciembre 11, 2023. Consultado: febrero 22, 2024. Año: 2023.

Sobre el autor

Autor: Fabián Coelho

Licenciado en Letras (Universidad de Los Andes, 2011)

Revisado por: Inés Iraeta

Licenciada en Comunicación Periodística (Universidad Católica Argentina)

Última edición: diciembre 11, 2023

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