Generación del 27

La generación del 27 fue un grupo de escritores españoles, en su mayoría poetas, que combinó la tradición española con la influencia de las vanguardias y se reunió para conmemorar el tercer centenario de la muerte de Luis de Góngora.

A diferencia de lo que solía pasar con los vanguardistas que lo antecedieron, el grupo de poetas del 27 no se alza contra nadie, sino que más bien se destaca por tener una orientación integradora de la tradición con la idea de renovarla. Su fin está fechado en 1936, debido al comienzo de la Guerra Civil y la muerte de uno de sus miembros más destacados: Federico García Lorca.

Rasgos comunes de los miembros de la generación del 27:

  • Nacen todos aproximadamente entre 1891 y 1902.
  • Poseen una formación intelectual y universitaria.
  • Se conocen entre sí en la Residencia de Estudiantes de Madrid, foro de debate y difusión de la vida intelectual española.
  • Crean revistas literarias: Litoral, Verso y Prosa, Cántico, Gallo, Carmen, Héroe, Cruz y Raya, Caballo verde para la poesía, entre otras.
  • Se dicen discípulos de Juan Ramón Jiménez y de José Ortega y Gasset.

Etapas de la generación del 27

La evolución del grupo del 27 se puede dividir en dos etapas, con características específicas:

  • Primera etapa (1922-1928). Estuvo marcada por el dominio de la poesía pura. Sus rasgos fundamentales fueron la identificación entre realidad poética y realidad objetiva, la tendencia al poema breve, la eliminación del sentimentalismo, la efusión personal y el retorno a la estrofa clásica.
  • Segunda etapa (1928-1936). Nació con la irrupción del surrealismo y llegó hasta la Guerra Civil. Hubo una división entre los autores que continuaron con una línea cercana a la poesía pura y los que buscaron en el surrealismo otra forma de expresión. De este movimiento vanguardista tomaron la rebeldía, el cultivo del verso libre, la defensa de la imaginación, lo onírico o el interés por el subconsciente; pero no la escritura automática. El surrealismo dividió al grupo estéticamente, aunque no lo rompió.

Características de la generación del 27

Si bien los autores de la generación del 27 difirieron en sus estilos e inquietudes individuales, grupalmente formaron la tendencia dominante en la poesía española. Sus principales características fueron:

  • Liberales y progresistas. Fueron defensores de la República, lo que les costó la muerte o el exilio.
  • Tradición literaria española. Sintieron gran admiración hacia los poetas medievales y clásicos, especialmente hacia Luis de Góngora, Garcilaso de la Vega, Jorge Manrique, Fray Luis de León, Francisco de Quevedo, Félix Lope de Vega, Gustavo Adolfo Bécquer, entre otros.
  • Gusto por lo popular. Desarrollaron un gusto por los ritmos y la métrica popular que llevaba a la mezcla de rasgos tradicionales con las innovaciones vanguardistas.
  • Métrica exploratoria. Utilizaron tanto la métrica clásica como el verso libre o el poema en prosa, para probar todas las posibilidades de la lengua literaria.
  • Cultivo de la metáfora. Exploraron el uso de metáforas en diferentes niveles de complejidad. En su forma más extrema, recurrieron a la imagen visionaria, especialmente aquellos autores que se sentían influenciados por el surrealismo.
  • Irracionalismo. A pesar de ser discípulos de Ortega y Gasset y su concepción de arte intelectual, defendieron la intuición como modo de acercarse a la realidad iniciado por el Romanticismo y el simbolismo.

Autores y obras de la generación del 27

Los escritores de la generación del 27 cultivaron sobre todo la poesía, pero también la narrativa (novela y relato corto), el ensayo y el teatro. Fueron autores muy prolíficos y algunos incursionaron en más de uno de estos géneros.

Poesía

  1. Pedro Salinas (1891-1951). Presagios (1923) y La voz a ti debida (1933).
  2. Jorge Guillén (1893-1984). Cántico (1936) y Clamor. Maremágnum (1957).
  3. Gerardo Diego (1896-1987). El romancero de la novia (1920) e Imagen. Poemas (1918–1921).
  4. Federico García Lorca (1898-1936). Poema del cante jondo (1921) y Poeta en Nueva York (1929).
  5. Dámaso Alonso (1898-1990). Poemas puros, poemillas de ciudad (1918) e Hijos de la ira (1944).
  6. Vicente Aleixandre (1898-1984). Espadas como labios (1932) y La destrucción o el amor (1935).
  7. Juan José Domenchina (1898-1959). Poesías escogidas (1915-1939) y Destierro. Sonetos. Décimas concéntricas y excéntricas (1942).
  8. Emilio Prados (1899-1962). Seis estampas para un rompecabezas (1925) y Andando, andando por el mundo (1931-35).
  9. Luis Cernuda (1902-1963). Égloga, elegía, oda (1927-1928) y Las nubes (1940-1943).
  10. Rafael Alberti (1902-1999). El alba del alhelí (1927) y Cal y canto (1929).

Narrativa

  1. Benjamín Jarnés (1888-1949). El profesor inútil (1926) y El convidado de papel (1928).
  2. Francisco Ayala (1906-2009). Tragicomedia de un hombre sin espíritu (1925) e Historia de un amanecer (1926).
  3. Max Aub (1903-1972). Geografía (1929) y Fábula Verde (1933).
  4. Rosa Chacel (1898-1994). Estación. Ida y vuelta (1930) y Memorias de Leticia Valle (1945).
  5. Ramón J. Sender (1902-1982). Imán (1930) y El lugar de un hombre (1939).

Ensayo

  1. Pedro Salinas (1891-1951). Jorge Manrique o tradición y originalidad (1947) y La poesía de Rubén Darío (1948).
  2. Jorge Guillén (1893-1984). Lenguaje y poesía (1962) y El argumento de la obra (1969).
  3. Francisco Ayala (1906-2009). Tecnología y libertad (1959) y Razón del mundo: La preocupación de España (1962).
  4. Rosa Chacel (1898-1994). Poesía de la circunstancia. Cómo y porqué de la novela (1958) y La confesión (1971).
  5. María Zambrano (1904-1991). Hacia un saber del alma (1934) y Los intelectuales en el drama de España (1937).
  6. José Bergamín (1895-1983). Detrás de la cruz: terrorismo y persecución religiosa en España (1941) y La voz apagada: Dante dantesco y otros ensayos (1945).

Teatro

  1. Federico García Lorca (1898-1936). El maleficio de la mariposa (1920) y La casa de Bernarda Alba (1936).
  2. Rafael Alberti (1902-1999). El hombre deshabitado (1930) y Fermín Galán (1931).
  3. Max Aub (1903-1972). Narciso (1928) y Teatro incompleto (1931).
  4. Alejandro Casona (1903-1965). La sirena varada (1934) y Prohibido suicidarse en primavera (1937).

Contexto histórico de la generación del 27

El período histórico de la generación del 27 comenzó bajo el reinado de Alfonso XIII, quien permitió que, tras un golpe de estado, el general Primo de Rivera gobernase en dictadura hasta 1930.

Posteriormente, la proclamación de la Segunda República, con el consecuente exilio del monarca, representó en un principio el marco perfecto para la transformación democrática. Hasta ese momento, España se había enfrentado a graves problemas de tipo agrario, militar, educativo, religioso y regional, que le habían impedido modernizarse a la par que otros países europeos. Sin embargo, las posturas reformistas republicanas provocaron una radicalización política, tanto de la izquierda como de la derecha, que derivó en un levantamiento militar y, finalmente, en una guerra civil.

La Guerra Civil tuvo terribles consecuencias para la cultura española en general, debido al exilio de muchos de sus intelectuales, y para la generación del 27 en particular, ya que perdió a Federico García Lorca, fusilado en Granada al comienzo del conflicto. A pesar de toda esta convulsión política, la literatura de esta generación no estuvo en un principio excesivamente politizada, aunque fue intensificando su carga social a medida que avanzaba la década de 1930, como puede apreciarse especialmente en el teatro y en la poesía de la época.

Resumen del contexto histórico de la generación del 27

  • 1836-1931: Reinado de Alfonso XIII
  • 1923-1930: Dictadura de Primo de Rivera
  • 1931-1936: Segunda República.
  • 1936-1939: Guerra Civil

Lecturas

  1. “La zapatera prodigiosa” (1930), de Federico García Lorca

(Por la puerta central aparece el Alcalde. Viste de azul oscuro, gran capa y larga vara de mano rematada con cabos de plata. Habla despacio y con gran sorna.)

ALCALDE. ¿En el trabajo?

ZAPATERO. En el trabajo, señor Alcalde.

ALCALDE. ¿Mucho dinero?

ZAPATERO. El suficiente. (El Zapatero sigue trabajando. El Alcalde mira curiosamente a todos lados.)

ALCALDE. Tú no estás bueno.

ZAPATERO. (Sin levantar la cabeza) No

ALCALDE. ¿La mujer?

ZAPATERO. (Asintiendo) ¡La mujer!

ALCALDE. (Sentándose) Eso tiene casarse a tu edad… A tu edad se debe ya estar viudo… de una, como mínimo. Yo estoy de cuatro: Rosa, Manuela Visitación y Enriqueta Gómez, que ha sido la última: buenas mozas todas, aficionadas al baile y al agua limpia. Todas, sin excepción, han probado esta vara repetidas veces. En mi casa … en mi casa, coser y cantar.  (...)

ZAPATERO. Pero si el caso es que no me atrevo a decirle una cosa. (Mira con recelo.)

ALCALDE. (Autoritario) Dímela.

ZAPATERO. Comprendo que es una barbaridad… pero, yo no estoy enamorado de mi mujer.

ALCALDE. ¡Demonio!

ZAPATERO. Sí, señor, ¡demonio!

ALCALDE. Entonces, grandísimo tunante, ¿por qué te has casado?

ZAPATERO. Ahí lo tiene usted. Yo no me lo explico tampoco. Mi hermana, mi hermana tiene la culpa. Que si te vas a quedar solo, que si qué sé yo, que si que sé yo cuántos. Yo tenía dinerillos, salud y dije: ¡Allá voy! Pero, benditísima soledad antigua. Mal rayo parta a mi hermana, ¡que en paz descanse!

ALCALDE ¡Pues te has lucido!

ZAPATERO. Sí, señor, me he lucido… Ahora, que yo no aguanto más. Yo no sabía lo que era una mujer. Digo, ¡usted, cuatro! Yo no tengo edad para resistir este jaleo.

ZAPATERA. (Cantando dentro, fuerte)

Ay, jaleo, jaleo,

ya se acabó el alboroto

y vamos al tiroteo!

  1. “Déjame esta voz” en Los placeres dormidos (1931), de Luis Cernuda

Déjame esta voz que tengo
lo mismo que a la pampa le dejan
sus matorrales de deseo
sus ríos secos colgando de las piedras.

Déjame vivir como acero mohoso
sin puño tirado en las nubes
no quiero saber de la gloria envidiosa
con rabo y cuernos de ceniza.

Un anillo tuve de luna
tendida en la noche a comienzos de otoño
lo di a un mendigo tan joven
que sus ojos parecían dos lagos.

Me ahogué en fin amigos
ahora duermo donde nunca despierte
no saber más de mí mismo es algo triste
dame la guitarra para guardar las lágrimas.

  1. Fragmento de “Cero”, en Todo más claro (1949), de Pedro Salinas

Invitación al llanto. Esto es un llanto,
ojos, sin fin, llorando,
escombrera adelante, por las ruinas
de innumerables días.
Ruinas que esparce un cero -autor de nadas,
obra del hombre-, un cero, cuando estalla.

Cayó ciega. La soltó,
la soltaron, a seis mil
metros de altura, a las cuatro.
¿Hay ojos que le distingan
a la Tierra sus primores
desde tan alto?
¿Mundo feliz? ¿Tramas, vidas,
que se tejen, se destejen,
mariposas, hombres, tigres,
amándose y desamándose?

  1. “Adolescencia” (1927), de Vicente Aleixandre

Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
—El pie breve,
la luz vencida alegre—.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.

  1. “Ángelus” en Imagen (1922), de Gerardo Diego

Sentado en el columpio
el ángelus dormita
Enmudecen los astros y los frutos
Y los hombres heridos
pasean sus surtidores
como delfines líricos
Otros más agobiados
con los ríos al hombro
peregrinan sin llamar en las posadas
La vida es un único verso interminable
Nadie llegó a su fin
Nadie sabe que el cielo es un jardín
Olvido.
El ángelus ha fallecido
Con la guadaña ensangrentada
un segador cantando se alejaba

Referencias

  • Rozas, J. M. (1986). La generación del 27 desde dentro (Vol. 6). Ediciones AKAL.
  • Britannica, T. (2018). “Generation of 1927”. Encyclopedia Britannica.
  • GARCÍA-POSADA, M. (1992). Los poetas de la Generación del 27. Anaya.

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Cómo citar

"Generación del 27". Autor: Vanesa Rabotnikof. De: Argentina. Para: Enciclopedia del Lenguaje. Disponible en: https://lenguaje.com/generacion-del-27/. Última edición: diciembre 11, 2023. Consultado: febrero 22, 2024. Año: 2023.

Sobre el autor

Autor: Vanesa Rabotnikof

Licenciada en Letras (Universidad de Buenos Aires). Especialización en Edición (Universidad Nacional de La Plata).

Revisado por: Inés Iraeta

Licenciada en Comunicación Periodística (Universidad Católica Argentina)

Última edición: diciembre 11, 2023

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