Retórica

La retórica es la habilidad de producir un discurso persuasivo, convincente o estético empleando diversos recursos del lenguaje. Además, también hace referencia a la disciplina que se ocupa de estudiar cómo se producen esos discursos.

La definición de retórica es bastante amplia, puesto que en distintas épocas tuvo diferentes significados y aplicaciones, y se pueden establecer dos tipos: la retórica clásica y la nueva retórica.

En la retórica clásica, distintos autores dieron su definición. Platón, un filósofo griego, consideraba que consistía en el empleo de argumentos para sostener un punto de vista. Aristóteles, otro filósofo griego, la concebía como el arte que sirve para persuadir al público o refutar una idea mediante distintos razonamientos. Por su parte, el filósofo romano Cicerón sostenía que la retórica se vinculaba directamente con la lógica y la enunciación del conocimiento verdadero.

La nueva retórica, surgida en el siglo XX, se basa en la reconceptualización de la retórica clásica y tiene dos corrientes:

  • Corriente filosófica. Considera que la retórica es el uso y el análisis de razonamientos y argumentos con el objetivo de persuadir.
  • Corriente semiótico-literaria. Considera que la retórica se relaciona con el uso de las figuras retóricas en textos literarios y no literarios. Además, se aplica en la lingüística, sobre todo en la pragmática y el análisis del discurso, para estudiar el uso del lenguaje en diversos contextos y la composición de textos, tanto orales como escritos.

Importante: En distintas disciplinas, como el derecho, la publicidad y la epistemología, se estudian diversos recursos retóricos u oratorios para formar discursos o textos convincentes.

Composición del discurso retórico

El filósofo griego Aristóteles fue el primero en establecer los distintos pasos o etapas que se deben seguir para elaborar un discurso retórico:

  • Inventio (hallazgo). Es el paso en el que se seleccionan las ideas adecuadas para desarrollar el tema y se analizan la situación comunicativa en la que se dará el discurso, el objetivo del hablante y quiénes serán los oyentes.
  • Dispositio (disposición). Es el paso en el que se organizan las ideas teniendo en cuenta una estructura que consta de.
    • Exordium (exordio). Es la parte en la que se presenta el tema y su estructura y en la que se busca captar la atención del oyente.
    • Narratio (narración). Es la parte en la que se desarrolla el punto de vista.
    • Argumentatio (argumentación). Es la parte en la que se sostiene el punto de vista con argumentos.
    • Peroratio (peroración). Es la parte en la que se realiza una conclusión o un resumen de lo expuesto anteriormente para convencer a los oyentes.
  • Elocutio (elocución). Es el paso en el que las ideas organizadas se transforman en palabras, es decir, en un discurso bien elaborado. Para ello, se deben tener en cuenta distintas reglas relacionadas con la claridad y el uso de determinados términos, construcciones sintácticas y figuras retóricas.
  • Memoria (memorización). Es el paso en el que se memoriza el discurso.
  • Actio o pronuntiatio (acción o pronunciación). Es el paso en el que se expone el discurso ante un público modulando la voz y controlando los gestos y los movimientos corporales.

Géneros oratorios de la retórica

Aristóteles también estableció que existían tres géneros oratorios, teniendo en cuenta únicamente los discursos que se expresaban oralmente en la antigua Grecia, y no aquellos que pertenecían a textos escritos.

Según este autor, los géneros oratorios son el género deliberativo, el género forense o judicial y el género epidíctico:

  • Género deliberativo. Es aquel discurso que se enuncia delante de una asamblea para aconsejar o desaconsejar y cuyo objetivo es demostrar que una acción de un gobierno puede ser útil o no.
  • Género forense o judicial. Es aquel discurso que se enuncia delante de un juez para defender o acusar a una persona y cuyo objetivo es determinar si algo es justo o injusto.
  • Género epidíctico. Es aquel discurso que se enuncia delante de una audiencia para alabar o desaprobar algo en términos estéticos, puesto que su objetivo es determinar si es bello o feo.

Ejemplo de retórica

En 1605, el poeta y dramaturgo español Félix Lope de Vega publicó un discurso escrito en verso llamado Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, para indicar las modificaciones que debían hacerse en las obras de teatro y para intentar convencer al lector sobre la necesidad de introducir estas modificaciones.

Si bien presenta algunas diferencias, en la estructura del texto se pueden distinguir las distintas partes de un discurso retórico. El texto del dramaturgo español consta de:

  1. Una parte prologal. Es similar al exordio aristotélico, puesto que se intenta captar la atención del público, se menciona el tema (el arte nuevo) y se critica al arte antiguo. Por ejemplo:

“y, cuando he de escribir una comedia,
encierro los preceptos con seis llaves;
saco a Terencio y Plauto de mi estudio,
para que no me den voces (que suele
dar gritos la verdad en libros mudos),
y escribo por el arte que inventaron
los que el vulgar aplauso pretendieron,
porque, como las paga el vulgo, es justo
hablarle en necio para darle gusto”.

  1. Una parte doctrinal. Es similar a la narración y la argumentación aristotélicas, porque es la parte en la que el autor sostiene su punto de vista, es decir, que desarrolla cómo es el arte nuevo, y justifica su postura con argumentos. Además, se explican distintos asuntos relacionados con las obras de teatro, como el significado de la tragicomedia, la división de los actos, los temas, el lenguaje, la métrica, la rima y la representación en el escenario. Por ejemplo:

“Lo trágico y lo cómico mezclado,
y Terencio con Séneca, aunque sea
como otro Minotauro de Pasife,
harán grave una parte, otra ridícula,
que aquesta variedad deleita mucho:
buen ejemplo nos da naturaleza,
que por tal variedad tiene belleza”.

  1. Una parte epilogal. Es similar a la peroración aristotélica, puesto que se intenta terminar de convencer al lector con una conclusión. Por ejemplo:

“Mas ninguno de todos llamar puedo
más bárbaro que yo, pues contra el arte
me atrevo a dar preceptos, y me dejo
llevar de la vulgar corriente, adonde
me llamen ignorante Italia y Francia;
pero, ¿qué puedo hacer si tengo escritas,
con una que he acabado esta semana,
cuatrocientas y ochenta y tres comedias?
Porque, fuera de seis, las demás todas
pecaron contra el arte gravemente.
Sustento, en fin, lo que escribí, y conozco
que, aunque fueran mejor de otra manera,
no tuvieran el gusto que han tenido,
porque a veces lo que es contra lo justo
por la misma razón deleita el gusto. (...)
Oye atento, y del arte no disputes,
que en la comedia se hallará modo
que, oyéndola, se pueda saber todo”.

Referencias

  • Calsamiglia, H. y Tusón, A. (2016). Las cosas del decir. Planeta.
  • Ferrater Mora, J. (1964). Diccionario de filosofía. Sudamericana.
  • Reyzábal, M. V. (1998). Diccionario de términos literarios I y II. Acento.
  • Rosas, J. M. (1990). Estudios sobre Lope de Vega. Cátedra.
  • Souriau, E. (1998). Diccionario Akal de estética. Akal.

Ejercicio: retórica

Cómo citar

"Retórica". Autor: Carla Giani. De: Argentina. Para: Enciclopedia del Lenguaje. Disponible en: https://lenguaje.com/retorica/. Última edición: diciembre 9, 2023. Consultado: febrero 22, 2024. Año: 2023.

Sobre el autor

Autor: Carla Giani

Profesora en Letras (Universidad de Buenos Aires).

Revisado por: Inés Iraeta

Licenciada en Comunicación Periodística (Universidad Católica Argentina)

Última edición: diciembre 9, 2023

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