Realismo literario

El realismo literario es un movimiento que se originó en el siglo XIX en Francia, que después se desarrolló en el resto de Europa y América y que buscaba representar la realidad en las obras narrativas.

Ejemplos de realismo literario:

  • Grandeza y decadencia de César Birotteau, de Honoré de Balzac
  • Madame Bovary, de Gustave Flaubert
  • Aves sin nido, de Clorinda Matto de Turner

El realismo surgió como contraposición al movimiento anterior, el Romanticismo, puesto que se dejaron de lado la concepción de la literatura como un vehículo para expresar la subjetividad, es decir, los sentimientos y las emociones, y las narraciones fantásticas.

En el realismo literario se buscaba que las obras reflejaran la sociedad y los sujetos que habitan en ella de manera veraz y objetiva. Además, la mayoría de los autores no escribieron poesías u obras de teatro, sino novelas, puesto que fue el subgénero más propicio para representar la realidad moderna.

Características del realismo literario

Las características del realismo literario son:

  • Estilo. Era objetivo, sencillo y claro, tanto por las tramas como por el uso de un lenguaje preciso. Además, se empleaban pocas figuras retóricas que complicaran la sintaxis o el significado de las palabras.
  • Narrador. Solía ser omnisciente (aquel que cuenta los hechos en tercera persona y sabe todo lo que sucede en la historia), pero también podía ser un personaje que relataba en primera persona.
  • Diálogos. Se encontraban de manera abundante y reflejaban cómo hablaban las personas reales.
  • Personajes. Se intentaba mostrar a los personajes relacionándose con su entorno con el objetivo de reflejar a los seres humanos del mundo real. Además, se incluía el análisis psicológico de los personajes valorando su evolución personal, su manera de percibir el mundo y su condición moral.
  • Descripción. Alternaba la descripción con la narración y el objetivo era reflejar los ambientes y las situaciones que existían en el contexto real de las obras. Se empleaban distintos tipos: la prosopografía (la descripción de las cualidades físicas de los personajes), la etopeya (la descripción de las cualidades psicológicas y los sentimientos de los personajes), el retrato (la combinación de la prosopografía y la etopeya), caricatura (la descripción irónica de los personajes), topografía (la descripción de un lugar) y cronografía (la descripción de una época).
  • Temas. Algunos de los temas más relevantes fueron la realidad social, la desigualdad, la pobreza, la crítica a la burguesía, la miseria, las enfermedades, la locura y la vida de los obreros y los campesinos.
  • Géneros. Se escribieron obras en los tres géneros, pero el que predominó fue el narrativo, puesto que mayormente se produjeron novelas.
  • Crítica social. Desde distintas perspectivas, como la política o la moral, el objetivo de las obras realistas era criticar aspectos de la sociedad moderna burguesa e industrial. En algunos casos, se consideraba que la literatura podía cambiar la manera de pensar del público lector y, así, las personas intentarían modificar su realidad.

Autores y obras del realismo literario

Algunos de los autores más destacados del realismo literario son:

  1. Honoré de Balzac​ (1799-1850). Fue un autor francés que se destacó por sentar las bases del realismo y por su proyecto literario denominado La comedia humana (un conjunto de novelas relacionadas entre sí gracias a varios protagonistas, temas y estilos). Su objetivo era retratar con fidelidad la sociedad francesa de su tiempo incluyendo a todos los grupos sociales. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • Eugenia Grandet
  • Las ilusiones perdidas
  • Papá Goriot
  1. Stendhal (1783-1842). Fue un autor francés y el creador de la novela psicológica, en la que pretendía reflejar las tensiones entre el individuo y la sociedad. Sus obras más relevantes son:
  • Rojo y negro
  • La cartuja de Parma
  • Vida de Henry Brulard
  1. Gustave Flaubert (1821-1880). Fue el autor más representativo de la Francia del siglo XIX por introducir una renovación en las tramas y en los procedimientos literarios de las novelas realistas. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • Madame Bovary
  • La educación sentimental
  • La tentación de San Antonio
  1. Charles Dickens (1812-1870). Fue un autor inglés que describió la sociedad británica mediante lo grotesco, lo satírico, la caricatura y el dramatismo e incluyendo una intensa crítica social. Se destacó en la escritura de novelas de aprendizaje. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • Historia de dos ciudades
  • Oliver Twist
  • David Copperfield
  1. Fiódor Dostoyevski (1821-1881). Fue un autor ruso cuyas novelas mostraban una visión pesimista de la sociedad y describían la psicología de personajes muy complejos. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • Crimen y castigo
  • Los hermanos Karamázov
  • El jugador
  1. León Tolstói (1828-1910). Fue un autor ruso cuyas obras reflejaron una crítica moralista a la sociedad de su época en relación con las desigualdades sociales. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • Guerra y paz
  • Ana Karenina
  • Resurrección
  1. Antón Chéjov (1860-1904). Fue un autor ruso que se destacó en los relatos breves y el teatro por mostrar los sentimientos de melancolía y frustración de los personajes y por representar la realidad de manera fragmentaria. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • La gaviota
  • El jardín de los cerezos
  • “La dama del perrito”
  1. Mark Twain (1835-1910). Fue un autor estadounidense que se destacó en la escritura de novelas realistas que narraban historias de aventuras con un tono humorístico y crítico. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • Las aventuras de Huckleberry Finn
  • Las aventuras de Tom Sawyer
  • La vida en el Misisipí
  1. Benito Pérez Galdós (1843-1920). Fue un autor español que escribió novelas cortas en las que combinó elementos de la historia con la ficción y otras en las que reflejó las costumbres y el comportamiento de los individuos de su época. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • Marianela
  • Fortunata y Jacinta
  • Gloria
  1. Pedro Antonio Alarcón (1833-1891). Fue un autor español que escribió novelas y cuentos que reflejaron la cotidianidad de sus contemporáneos utilizando el humor y la intriga que mantenían la atención del lector. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • El capitán Veneno
  • El sombrero de tres picos
  • El escándalo
  1. Leopoldo Alas (1852-1901). Fue un autor español conocido por su seudónimo “Clarín” que se destacó en el periodismo y en la narrativa por criticar a los sectores conservadores de su época. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • La Regenta
  • Su único hijo
  • “Doña Berta”
  1. José López Portillo y Rojas (1850-1923). Fue un autor mexicano que continuó con el estilo de Benito Pérez Galdós, pero incluyendo elementos de la historia y la cultura de su país. Su obra más relevante es La parcela.
  2. Emilio Rabasa (1856-1930). Fue un autor mexicano que siguió el estilo de Benito Pérez Galdós para representar las costumbres de la sociedad mexicana de manera crítica. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • La bola
  • La gran ciencia
  • La guerra de tres años
  1. Tomás Carrasquilla (1858-1940). Fue un autor colombiano que se destacó por la descripción minuciosa de las costumbres de su época. Sus obras más relevantes son:
  • Frutos de mi tierra
  • La marquesa de Yolombó
  • Grandeza
  1. Clorinda Matto de Turner (1852-1909). Fue una escritora peruana que se destacó por escribir novelas en las que se denunciaban las injusticias sufridas por los pueblos originarios. Algunas de sus obras más relevantes son:
  • Aves sin nido
  • Índole
  • Herencia

Historia del realismo literario

En el siglo XIX en Europa comenzó una nueva realidad social que estuvo marcada por el crecimiento de la población en las ciudades, del comercio y del poder de la burguesía; la formación de la clase obrera y los sindicatos; el avance de la ciencia y la tecnología; la conformación del liberalismo, el socialismo, el comunismo y el anarquismo; las desigualdades de clase, y los gobiernos conservadores.

Además, surgieron nuevos modelos científicos, el positivismo y el empirismo, y se publicaron obras que revolucionaron la ciencia, como El origen de las especies, de Charles Darwin.

En este contexto, en Francia, comenzó una fuerte reacción contra las ideas y la estética del Romanticismo, puesto que este movimiento se centró en el subjetivismo y el individualismo y dejó de lado los problemas sociales y políticos. Así surgió el realismo, es decir, la corriente literaria que buscaba representar la sociedad de esta época mostrando un fuerte compromiso social.

El realismo literario primero se expandió al resto de Europa y sus obras tuvieron muchísima circulación en este continente, porque una gran parte de ellas se publicaban en folletines y porque eran más simples de leer que los textos de movimientos anteriores.

A fines del siglo XIX, el realismo llegó a América, aunque no supuso un quiebre total con el Romanticismo, puesto que en Hispanoamérica el costumbrismo romántico ya incluía representaciones de la sociedad y reflexiones sobre la situación política y económica.

Además, los hispanoamericanos tomaron elementos del estilo de los españoles y los franceses, pero los mezclaron con las características de la literatura tradicional de esta región.

Importante: Algunos críticos literarios consideran que el realismo abarca cuatro corrientes: el costumbrismo (surgido en el Romanticismo), el realismo propiamente dicho, el naturalismo objetivo y el naturalismo idealista-simbolista. Sin embargo, otros especialistas en el tema sugieren que el realismo y el naturalismo son dos movimientos separados, porque el último buscaba representar la realidad con mayor objetividad y se valió de teorías científicas para elaborar las tramas y los personajes.

Lecturas

1. Fragmento de La Regenta, de Leopoldo Alas

Ana, lánguida, desmayado el ánimo, apoyó la cabeza en las barras frías de la gran puerta de hierro, que era la entrada del Parque por la calle Traslacerca. Así estuvo mucho tiempo, mirando las tinieblas de fuera, abstraída en su dolor, sueltas las riendas de la voluntad, como los del pensamiento que iba y venía sin saber por dónde, a merced de impulsos de que no tenía conciencia.

Casi tocando con la frente de Ana, metida entre dos hierros, pasó un bulto por la calle solitaria pegada a la pared del Parque.

«¡Es él!» pensó la Regenta que conoció a don Álvaro, aunque la aparición fue momentánea; y retrocedió asustada. Dudaba si había pasado por la calle o por su cerebro.

Era don Álvaro en efecto. Estaba en el teatro, pero en un entreacto se le ocurrió salir a satisfacer una curiosidad intensa que había tenido «Si por casualidad estuviese en el balcón… No estará, es casi seguro, pero ¿si estuviese?» ¿No tenía él la vida llena de felices accidentes de este género? […] ¡Oh! Si la veía, la hablaba, le decía que sin ella no podía vivir, que venía a rondar su casa como un enamorado de veinte años platónico y romántico, que se contentaba con ver por fuera aquel paraíso… Sí, todas estas sandeces le diría con la elocuencia que ya se le ocurriría a su debido tiempo. El caso era que, por casualidad, estuviese en el balcón. Salió del teatro […]. Al llegar a la Plaza Nueva, se detuvo, miró desde lejos a la rinconada… no había nadie en el balcón. Ya lo suponía él. No siempre salen bien las corazonadas. No importaba… Dio algunos paseos por la plaza desierta a tales horas… Nadie; no se asomaba ni un gato «Una vez allí ¿por qué no continuar el cerco romántico?» Se reía de sí mismo. ¡Cuántos años tenía que remontar en la historia de sus amores para encontrar paseos de aquella índole […]. Al acercarse a la puerta […] Mesía creyó sentir la corazonada verdadera […]. Se paró «Estaba allí la Regenta, allí en el parque, se lo decía aquello que estaba sintiendo él… ¿Qué haría si el corazón no le engañaba? […] ¡Si volviera a salir la luna! No, no saldría; la nube era inmensa y muy espesa; tardaría media hora la claridad».

Llegó a la verja; él vio a la Regenta primero que ella a él. La conoció, lo adivinó antes.

2. Fragmento de Pedido de mano, de Antón Chéjov

Personajes

Stepan Stepanovich Chubukov, terrateniente.

Natalya Stepanovna, su hija, veinticinco años de edad.

Ivan Vasilievich Lomov, terrateniente hombre sano y robusto, pero sumamente aprensivo. Vecino de Chubukov.

La acción tiene lugar en la hacienda de Chubukov.

Acto Único

Sala en casa de los Chubukov.

Escena I

Chubukov y Lomov.

Este último entra de frac y guantes blancos.

Chubukov.- (Saliéndole al encuentro) ¡Ivan Vasilievich! ¡A quién veo! ¡Qué alegría tan grande! (Se estrechan la mano) ¡Precisamente!... ¡Qué sorpresa! ¿Cómo está?..., dígame.

Lomov.- ¡Muy bien, muchas gracias! ¿Y usted, cómo se encuentra?

Chubukov.- ¡Gracias a sus oraciones, ángel mío, vamos tirando! Pero; siéntese, se lo ruego. ¡No está bien eso de olvidarse así de sus vecinos!... ¡Querido!... ¿Cómo viene tan de etiqueta? ¿Va usted a alguna parte?

Lomov.- No. Vengo solamente a verle, estimado Stepan Stepanovich.

Chubukov.- ¡Y por qué entonces, vestido de frac! ¡Parece que estamos en Navidad y que va usted de visitas!...

Lomov.- Verá... El asunto que me trae... (Tomándole de un brazo) He venido a verle, estimado Stepan Stepanovich, para importunarle con un ruego... Varias veces tuve el honor de dirigirme a usted y solicitar su ayuda, y siempre..., en fin... ¡Perdone!... ¡Estoy muy nervioso!... ¿Me permite que beba un poco de agua, estimado Stepan Stepanovich? (Bebe)

Chubukov.- (Aparte) Este viene a pedirme dinero, pero no se lo daré. (A Lomov) ¿De qué se trata, guapo mozo?

Lomov.- Verá usted, estimado Stepanovich... ¡Perdone!... Quiero decir... Stepan Estimadich… ¡Quiero decir!... ¡Estoy terriblemente nervioso! ¡En una palabra, que solo usted puede ayudarme, aunque yo no merezca tal honra ni tenga derecho a su ayuda!

Chubukov.- Al grano, querido. ¡Diga lo que sea de una vez!... Se trata de...

Lomov.- Ahora mismo... Al instante. El asunto que me trae... es solicitar la mano de su hija Natalya Stepanovna.

Chubukov.- (Con alegría) ¡Ivan Vasilievich! ¡Querido! ¡Repita eso otra vez! ¡No sé si lo he oído bien!

Lomov.- Digo que tengo el honor de solicitar…

Chubukov.- (Interrumpiéndole) ¡Entrañable amigo! ¡Me siento tan contento!... ¡Precisamente! (Lo abraza y lo besa) ¡Hace tanto tiempo que lo deseaba! ¡Fue mi sueño siempre!... (Vierte una lágrima) ¡Siempre le quise, ángel mío, como a un verdadero hijo! ¡Que Dios les conceda el amor y la concordia! ¡Siempre lo desee!... ¡Bueno!... ¿Y por qué sigo aquí como un tonto? ¡La alegría me ha dejado aturdido! ¡Completamente aturdido!... ¡Voy a llamar a Natasha!

Lomov.- (Emocionado) ¡Estimado Stepan Stepanovich! ¿Cree que puedo contar con su asentimiento?

Chubukov.- ¿A un guapo mozo como usted... no va a dar ella su asentimiento? ¡Estará enamorada como un gato! ¡Ahora vuelvo! (Sale)

Ejercicios: realismo literario

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Referencias

  • Gutiérrez Carbajo, F. (2013). Movimientos y épocas literarias. UNED.
  • Iañez, E. (1992). Historia de la literatura universal. El siglo XIX: Realismo y Posromanticismo. Bosch.
  • Rest, J. (1991). Conceptos de literatura moderna. CEAL.
  • Torres Fernández, A. (2019). Manual de literatura hispanoamericana. Universidad de Letonia.

Cómo citar

"Realismo literario". Autor: Carla Giani. De: Argentina. Para: Enciclopedia del Lenguaje. Disponible en: https://lenguaje.com/realismo-literario/. Última edición: diciembre 11, 2023. Consultado: febrero 22, 2024. Año: 2023.

Sobre el autor

Autor: Carla Giani

Profesora en Letras (Universidad de Buenos Aires).

Revisado por: Inés Iraeta

Licenciada en Comunicación Periodística (Universidad Católica Argentina)

Última edición: diciembre 11, 2023

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