Tragicomedia

La tragicomedia es un subgénero dramático que contiene elementos propios de la tragedia y la comedia.

Ejemplo de tragicomedia: La Celestina, atribuida a Fernando de Rojas.

Son obras que mezclan lo trágico, habitualmente solemne, con lo cómico, más leve y desenfadado, y suelen estar protagonizadas por personajes de diferente extracción social, como esclavos, sirvientes, prostitutas, pícaros o ladrones, y nobles, aristócratas o héroes.

En las tragicomedias, las pasiones enfrentadas de los personajes los llevan a situaciones que están en el límite entre lo risible y lo funesto. De este modo, este género provoca al mismo tiempo catarsis y risas.

Como subgénero, la tragicomedia surgió en la Antigua Grecia, de la mano de Plauto, quien denominó a su pieza Anfitrión como tragicomedia. Hoy en día es un género que permanece vigente, ya que obras tragicómicas se siguen escribiendo no solo para el teatro, sino también para la televisión y el cine.

Para tener en cuenta: Las tragicomedias no tienen por qué ser únicamente obras dramáticas. También hay novelas, como Don Quijote de La Mancha, que pueden ser consideradas, a su modo, tragicomedias.

Características de las tragicomedias

Las obras tragicómicas destacan por una serie de características que las diferencian de la tragedia pura, la comedia o la propia novela:

  • Combinan situaciones cómicas con trágicas. La principal característica de la tragicomedia es la mezcla de eventos trágicos con el humor y las situaciones disparatadas. En esto se diferencia de la comedia, cuyo único fin es generar una reacción cómica, de risa, y de la tragedia, que trata los acontecimientos de manera seria y solemne, que mueven al llanto catártico.
  • Están escritas en forma de drama. A pesar de que no toda tragicomedia sea para ser representada en el teatro (pues también hay novelas tragicómicas), sus autores suelen recurrir a elementos propios del género dramático, como diálogos y acotaciones. Un ejemplo de esto es La Celestina, atribuida a Fernando de Rojas, escrita en forma de drama, pero tan extensa que es imposible representarla de manera íntegra.
  • Mezclan personajes de distintos orígenes. Mientras que en la tragedia los personajes son de procedencia noble o, incluso, divina, y la comedia está compuesta por personajes de extracción modesta (como el sirviente, el esclavo) o directamente ruin (el pícaro, el charlatán, el ladrón, la prostituta), la tragicomedia es capaz de mezclar ambos tipos de personajes y atribuirles características serias y cómicas a unos y otros. Ejemplo de esto es la obra La pastora fiel, de John Fletcher, donde la promiscuidad e irresponsabilidad de los personajes se combina con la rectitud del personaje principal.
  • Contienen ironía, sátira y humor. Las obras tragicómicas apelan normalmente a la ironía y la sátira para desafiar el poder y las convenciones sociales con humor, tal como lo hace Lope de Vega en Fuente Ovejuna.

Ejemplos de tragicomedias

La tragicomedia es un subgénero dramático que, desde su aparición, ha sido cultivado a lo largo de la historia. Algunos ejemplos de obras tragicómicas emblemáticas, y también de series de televisión y películas son:

  1. Anfitrión, de Plauto. Primera obra que se conserva (aunque incompleta) que se autodenomina tragicómica. En ella, los dioses y los héroes se comportan como personajes cómicos, y los esclavos y sirvientes sufren con solemnidad trágica.
  2. La Celestina. Tragicomedia de Calisto y Melibea (1499). Atribuida a Fernando de Rojas, es la mayor obra tragicómica de la lengua española. Está escrita en diálogo y tiene forma de drama, pero debido a su considerable extensión no puede ser llevada a escena. Narra las pasiones de Calisto y Melibea, dos amantes cuyo romance hace posible la intervención de una alcahueta llamada Celestina.
  3. Tragicomedia de Don Duardos, de Gil Vicente. Esta pieza cuenta, en clave tragicómica, las peripecias de Don Duardos, príncipe de Inglaterra, para conquistar el amor de Flérida, la hija del emperador Palmerín de Constantinopla.
  4. El pastor fiel (1590), de Gian Battista Guarini. Esta obra cuenta una historia de amores disparatados en la que, para romper una vieja maldición que obliga a sacrificar todos los años a una virgen, un hombre y una mujer piadosos deben contraer matrimonio. Pero solo quedan dos en toda la región, Silvio y Amarilli. Sin embargo, todo se conjura para complicar su unión.
  5. El mercader de Venecia (1600), de William Shakespeare. Es uno de los ejemplos clásicos de tragicomedia en la lengua inglesa. En ella, se mezcla la estructura cómica con eventos y personajes trágicos, como Shylock, que busca vengarse debido a una deuda. Su desenlace, por su parte, resulta en la unión de los amantes al final de la historia.
  6. La pastora fiel (1609), John Fletcher. Esta obra, plagada de ironía, recoge varias historias de amor y pasión entre personajes disparatados, a los que solo la ayuda de Clorin, una abnegada pastora, virgen y curandera, leal a su fallecido primer amor, podrá reconciliar. La obra está inspirada en El pastor fiel, de Gian Battista Guarini.
  7. Fuente Ovejuna (1619) de Lope de Vega. Esta obra cuenta la historia de un pueblo, Fuente Ovejuna, en rebelión frente a la tiranía y la forma arbitraria en que su gobernante, Ferrán Gómez, ejerce el poder. Por eso, cuando este asesina a Frondoso, recién casado con Laurencia, el pueblo decide hacer justicia por sus propias manos y jamás revelar el nombre del ejecutor del ajusticiamiento.
  8. El jardín de los cerezos (1904), de Antón Chéjov. Esta obra, que cuenta la historia de una familia que está a punto de perder su patrimonio y su posición social, combina momentos humorísticos, personajes irresponsables y situaciones trágicas.
  9. Fleabag (serie de televisión, 2016-2019), de Phoebe Waller-Bridge. Esta serie aborda la vida amorosa de su protagonista mientras combina situaciones trágicas, como la muerte de su mejor amiga, con constantes apariciones del humor negro.
  10. Parásitos (película, 2019) de Bong Joon-hi. Esta película cuenta la historia de una familia que está pasando penurias económicas hasta que el hijo mayor, Ki-woo, es contratado como profesor particular de inglés por una familia adinerada. Pronto, todos los miembros de la familia se harán pasar por trabajadores calificados que fingen no tener relación entre sí para obtener trabajos de tutora, chofer y ama de llaves.

Origen y evolución histórica de la tragicomedia

Se considera el origen de la tragicomedia la obra Anfitrión, pieza que llegó hasta nuestros días incompleta, del dramaturgo romano Plauto (254 a. C. - 184 a. C.), en cuyo prólogo el propio autor propone este nombre. En esta pieza teatral, se invierten los papeles tradicionalmente asociados a personajes elevados (como dioses o amos) y bajos (los esclavos y los sirvientes), ya que los dioses y los hombres protagonizan acciones graciosas, mientras que los esclavos y sirvientes se comportan con solemnidad trágica.

En España, la tragicomedia alcanzó uno de sus puntos más altos con la Tragicomedia de Calisto y Melibea, titulada La Celestina (1499), atribuida a Fernando de Rojas. Obra de intención didáctica y en forma de drama, aunque difícilmente representable en teatro.

El teatro del Renacimiento italiano también aportaría sus propias formulaciones, llegando a proponer la tragicomedia como un género en el cual se cuenta una historia trágica con un final feliz, tal como apunta Giovanni Battista Giraldi Cinthio. Por su parte, Giovanni Battista Guarini, autor de la afamada pieza El pastor fiel (1590), consideraba que lo fundamental en la tragicomedia era que se mantuviera siempre un equilibrio entre lo cómico y lo trágico, sin que nunca uno ganara mayor peso que el otro.

Inglaterra también contó con importantes cultores de este subgénero. Es un clásico la obra La pastora fiel (1609), de John Fletcher, inspirada en la pieza de Guarini, como también lo son algunas de las obras escritas por William Shakespeare, como El mercader de Venecia (1600), Cimbelino (1610) o Cuento de invierno (1623).

Hoy en día, se considera que muchas obras modernas contienen elementos suficientes como para ser consideradas tragicómicas, como Final de partida (1957), de Samuel Beckett, o La habitación (1957) de Harold Pinter. Lo mismo ocurre con algunas novelas, no necesariamente dramáticas en su formato, a las que se les reconocen elementos importantes de la tragicomedia, tales como Pálido fuego (1962), de Vladimir Nabokov, o La broma infinita (1996), de David Foster Wallace.

Referencias

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  • Real Academia Española. (s.f.). Tragicomedia. En Diccionario de la Lengua Española. Recuperado en 11 de octubre 2022, de https://dle.rae.es/.

Ejercicio: tragicomedia

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Cómo citar

"Tragicomedia". Autor: Fabián Coelho. De: Argentina. Para: Enciclopedia del Lenguaje. Disponible en: https://lenguaje.com/tragicomedia/. Última edición: diciembre 11, 2023. Consultado: febrero 22, 2024. Año: 2023.

Sobre el autor

Autor: Fabián Coelho

Licenciado en Letras (Universidad de Los Andes, 2011)

Revisado por: Inés Iraeta

Licenciada en Comunicación Periodística (Universidad Católica Argentina)

Última edición: diciembre 11, 2023

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