Parábola (literatura)

Una parábola (del griego parabolé, “comparación”) es un relato breve de carácter didáctico, en el que, a través de una situación ficticia, se transmite una enseñanza moral o espiritual. La mayor parte de las veces la enseñanza está implícita, pero suele ser clara y bastante obvia para el lector.

Ejemplos de parábolas:

Los ejemplos más conocidos de parábolas en Occidente son las narradas por Jesús en los Evangelios. Algunas de ellas son:

  • Parábola del hijo pródigo
  • Parábola del trigo y la cizaña
  • Parábola del sembrador

Como género literario, la parábola pertenece al género didáctico, junto con la fábula, el apólogo y el poema didáctico, entre otros subgéneros. El exemplum medieval (una anécdota real o ficticia narrada con un fin moralizante o doctrinal) guarda similitudes con la parábola y algunos exempla son, de hecho, parábolas. 

Además de su importancia en el cristianismo, las parábolas tienen un lugar importante en la literatura rabínica, el jasidismo, el sufismo y el budismo zen. Fuera del ámbito religioso, diversos filósofos también se han valido de parábolas para presentar sus ideas. Por ejemplo, algunos de los mitos de Platón (como el mito de la caverna) son parábolas, o en algunos de sus escritos el filósofo Søren Kierkegaard narró episodios de su propia vida como parábolas acerca del sentido de la existencia.

Entre los escritores que han cultivado la parábola como forma literaria, se destaca el checo Franz Kafka. Sus parábolas, llenas de dudas y ansiedad, giran en torno a la situación del ser humano frente a una realidad que se percibe como absurda. A diferencia de las parábolas tradicionales, las parábolas de Kafka no pretenden transmitir ninguna enseñanza moral.

Para tener en cuenta: Tradicionalmente, la parábola ha sido considerada una forma literaria con una estrecha relación con la alegoría, ya que ambas admiten una lectura literal y una lectura metafórica de los hechos. Sin embargo, en la parábola la historia se centra en ilustrar una única verdad, mientras que en la alegoría todos los elementos del relato o la mayoría de ellos guardan algún tipo de correspondencia simbólica.

Características de la parábola

Las principales características de la parábola son:

  • Estructura. La parábola es una de las formas narrativas más sencillas. Primero se presenta de manera breve el marco en el que se desarrolla la acción; luego se relata un acontecimiento que contiene un dilema moral, sin detalles secundarios; finalmente, se exhiben las consecuencias de ese hecho.
  • Propósito. El objetivo de la parábola es iluminar al lector presentándole un ejemplo de cómo debe comportarse en circunstancias similares a las que se presentan en la historia. Se trata de una analogía entre el ejemplo específico y concreto de comportamiento humano que ofrece el relato y el comportamiento humano en general.
  • Forma, situaciones y personajes. La parábola puede estar escrita en prosa o en verso y contener elementos fantásticos. Lo más frecuente es que sea en prosa y presente situaciones de la vida cotidiana en un marco realista. A diferencia de las fábulas, en las que los personajes son animales personificados, en las parábolas los personajes son seres humanos.

Ejemplos de parábolas

  1. Parábola del sembrador

Salió el sembrador a sembrar. Y al echar la semilla, parte cayó junto al camino y vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra y brotó pronto por no ser hondo el suelo; pero al salir el sol, se agostó y se secó porque no tenía raíz. Otra parte cayó entre espinos; crecieron los espinos y la ahogaron. Otra, en cambio, cayó en buena tierra y comenzó a dar fruto, una parte el ciento, otra el sesenta y otra el treinta. El que tenga oídos, que oiga.

Parábola cristiana (Evangelio de Mateo, 13, 18-23)

  1. La diosa de la riqueza y la diosa de la pobreza

Una vez una hermosa mujer muy bien vestida se presentó en una casa. El dueño de la casa preguntó quién era. “Yo soy la diosa de la riqueza.” respondió la mujer. El dueño la hizo pasar y la trató como mejor pudo. Poco después una mujer mal vestida tocó la puerta. El dueño le preguntó quién era. Ella le contestó que era la diosa de la pobreza. El hombre, asustado, trató de echarla. Entonces la mujer le advirtió: “Lo que tú vas a hacer es una necedad. La mujer que entró antes en tu casa es mi hermana. Nosotras nunca nos separamos, así es que si tú me echas mi hermana también desaparecerá.” Y tal como lo dijo, cuando ella se fue, la hermosa figura de su hermana también había desaparecido.

Parábola budista

  1. Los ciegos y el elefante

Un grupo de ciegos escuchó que un extraño animal, llamado elefante, había sido traído al pueblo, pero ninguno de ellos era consciente de su figura y forma. Por curiosidad, dijeron: "Hay que inspeccionarlo y conocerlo al tacto, de lo que somos capaces". Entonces, lo buscaron, y cuando lo encontraron, lo buscaron a tientas. La primera persona, cuya mano se posó en la trompa, dijo: "Este ser es como una serpiente gruesa". Otro cuya mano llegaba a su oreja, dijo que parecía una especie de abanico. En cuanto a otra persona, cuya mano estaba sobre su pata, dijo: “El elefante es un pilar como el tronco de un árbol”. El ciego que puso su mano en su costado afirmó que el elefante era una pared. Otro, que sintió su cola, lo describió como una cuerda. El último sintió su colmillo, y concluyó que el elefante era algo duro, liso y afilado, como una lanza.

Parábola india

  1. El predicador

Había un predicador que, cada vez que se ponía a rezar, no dejaba de elogiar a los bandidos y desearles toda la felicidad posible. Elevaba las manos al cielo diciendo: “¡Oh, Señor: ofrece tu misericordia a los calumniadores, a los rebeldes, a los corazones endurecidos, a los que se burlan de la gente de bien y a los idólatras!”.

Así terminaba su arenga, sin desear el menor bien a los hombres justos y puros. Un día, sus oyentes le dijeron: “¡No es costumbre rezar así! Todos estos buenos deseos dirigidos a los malvados no serán escuchados”.

Pero él replicó: “Yo debo mucho a esa gente de la que hablan y por esa razón ruego por ellos. Me han torturado tanto y me han causado tanto daño que me han guiado hacia el bien. Cada vez que me he sentido atraído por las cosas de este mundo, me han maltratado. Y todos esos malos tratos son la causa por la que me he vuelto hacia la fe”.

Parábola sufí (de Maulana Jalāl al-Dīn Rūmī)

La partida

Ordené que trajeran mi caballo del establo.
El sirviente no entendió mis órdenes.
Así que fui al establo yo mismo, le puse silla a mi caballo y lo monté.
A la distancia escuché el sonido de una trompeta y le pregunté al sirviente qué significaba.
Él no sabía nada ni escuchó nada.
En el portal me detuvo y preguntó:
—¿Adónde va el patrón.
—No lo sé —le dije—, simplemente me voy fuera de aquí, simplemente fuera de aquí. Fuera de aquí, nada más, es la única manera en que puedo alcanzar mi meta.
—¿Así que usted conoce su meta? —preguntó.
—Sí —repliqué—, te lo acabo de decir. “Fuera de aquí”, esa es mi meta.
—No lleva provisiones —me dijo.
—No las necesito —dije—. El viaje es tan largo que necesariamente pasaré hambre si no me dan algo en el camino. Ninguna provisión puede salvarme. Felizmente es un viaje en verdad tremendamente largo.

Franz Kafka

Parábolas en la Biblia

La Biblia contiene muchas parábolas. La mayor parte de ellas se encuentran en los Evangelios (que forman parte del Nuevo Testamento) y son narradas por Jesús.

Por su parte, en el Antiguo Testamento hay al menos cinco parábolas. Una de ellas es la que el profeta Natán cuenta al rey David para ilustrar el pecado que este había cometido al casarse con Betsabé, la mujer de Urías. Natán le cuenta al rey la historia de un pobre que tenía un solo cordero, que un hombre rico tomó para agasajar a un amigo (II Sam 12, 1-4).

Otras parábolas del Antiguo Testamento son las de la mujer de Técoa, que indujo a David a hacer la paz con su hijo Absalón (II Sam 14, 6-8); la del discípulo del profeta, que le hizo ver a Ajab, rey de Israel, la errónea conducta que había adoptado ante el rey de Aram (I Reyes 20, 39-40); la de la viña que no crece a pesar de los cuidados que se le han dado (Is 5, 1-7), y la del agricultor que no ara continuamente, sino que prepara el campo y siembra la semilla en el orden debido (Is 28, 24-28).

Por su parte, las parábolas de Jesús se hallan en los llamados evangelios sinópticos (los de Mateo, Marcos y Lucas). Varias de ellas se encuentran, en diferentes versiones, en los tres evangelios, mientras que otras solo están presentes en un evangelio. Así, el Evangelio de Mateo contiene 23 parábolas, de las cuales 11 solo se hallan en él; el Evangelio de Marcos contiene 8 parábolas, de las que 2 son únicas, y el Evangelio de Lucas tiene 24 parábolas, de las que 18 se encuentran solo allí.

Las parábolas de Jesús son historias sencillas, inspiradas en situaciones de la vida cotidiana, que transmiten enseñanzas referidas a temas religiosos, como la llegada del Reino de Dios, la importancia de la oración y el amor al prójimo. Según el tema que tratan, se pueden clasificar en los siguientes grupos:

  • Parábolas del Reino. Tratan acerca del crecimiento del Reino de los Cielos. Las parábolas de la levadura (Mt 13, 33 y Lc 13, 18-19), del grano de mostaza (Mt 13, 31-32, Mc 4, 30-32 y Lc 13, 18-19), del sembrador (Mt 13, 3-18, Mc 4, 13-20 y Lc 8, 4-8.11-15), del tesoro escondido (Mt 13, 44) y de la perla (Mt 13, 45-46) son ejemplos de este tipo de parábolas.
  • Parábolas de la pérdida y la redención. Exponen la misericordia y el amor de Dios hacia los seres humanos. A este grupo pertenecen las parábolas del hijo pródigo (Lc 15, 11-32), de la oveja perdida (Mt 18, 12-14 y Lc 15, 4-7) y de la moneda perdida (15, 8-10).
  • Parábolas escatológicas. Se relacionan con el destino último de los seres humanos y el juicio de Dios. Forman parte de este grupo las parábolas de las diez vírgenes (Mt 25, 1-13), la del rico insensato (Lc 12, 16-21), la de la higuera estéril (Lc 13, 6-9) y la del trigo y la cizaña (Mt 13, 24-30).

Existen, además, parábolas de tema independiente, como la del buen samaritano (Lc 10, 30-37), que trata del amor al prójimo, y la del amigo inoportuno (Lc 1, 5-10), referida a la constancia en la oración.

Referencias

  • “Parable”, en Chris Baldick (2015). Oxford Dictionary of Literary Terms. Oxford University Press.
  • “Parábola”, en Angelo Marchese y Joaquín Forradellas (2007). Diccionario de retórica, crítica y terminología literaria, Ariel.
  • “Parable”, en Wikipedia.
  • “Parables of Jesus”, en Wikipedia.
  • “Fable, parable, and allegory”, en Britannica.
  • “Parable”, en Jewish Encyclopedia.

Ejercicio: parábola

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Cómo citar

"Parábola (literatura)". Autor: Ignacio Miller. De: Argentina. Para: Enciclopedia del Lenguaje. Disponible en: https://lenguaje.com/parabola-literatura/. Última edición: diciembre 8, 2023. Consultado: abril 9, 2024. Año: 2023.

Sobre el autor

Autor: Ignacio Miller

Profesor en Letras (Universidad Nacional de La Plata).

Revisado por: Inés Iraeta

Licenciada en Comunicación Periodística (Universidad Católica Argentina)

Última edición: diciembre 8, 2023

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