Lírica medieval

La lírica medieval es el conjunto de poemas en los que un yo lírico expresa sus emociones y sentimientos y que fueron escritos durante la Edad Media.

Ejemplos de lírica medieval:

  • “Romance de doña Urraca”, anónimo
  • “Voy a hacer unos versos sobre nada”, de Guilhem de Peitieu
  • “Al corazón gentil acude siempre Amor”, de Guido Guinizelli

La Edad Media abarcó un período de diez siglos, entre los siglos V y XV, y se la suele dividir en tres grandes momentos: Edad Media temprana (desde 476 hasta el siglo VIII), Alta Edad Media (desde el siglo VIII hasta el XII) y Baja Edad Media (desde el siglo XII hasta el XV).

Es a finales de la segunda etapa y comienzos de la tercera en las que se empieza a tener registros escritos de obras poéticas en lenguas romances, es decir, en lenguas que derivaron del latín, como el castellano, francés, italiano, provenzal, catalán, entre otras.

Tradicionalmente, se divide a la lírica medieval en dos vertientes: la poesía popular y la poesía culta. En la poesía popular, las composiciones son anónimas y su origen se desconoce, mientras que en la poesía culta, el autor suele ser conocido y sus poemas más elaborados.

Características de la lírica medieval

La poesía medieval suele tener las siguientes características:

  • Importancia de la oralidad. Las primeras composiciones de las que se tiene noticia formaban parte de la lírica popular, anónima, transmitida de generación en generación.
  • Lenguas romances. La lírica medieval utilizaba las lenguas herederas del latín para crear sus composiciones.
  • Carácter anónimo. En un primer momento, las composiciones líricas eran anónimas, no existía el sentido de autoría intelectual. Más adelante, los autores comenzaron a firmar sus obras.
  • El amor romántico. Fue uno de sus temas principales, tanto en la poesía tradicional con los lamentos amorosos de las mujeres que esperan al amado, como en la poesía culta, con el desarrollo del amor cortés provenzal.
  • El estilo. La poesía popular tenía un estilo sencillo, con versos breves e imágenes simples, mientras que la poesía culta tuvo un estilo más elaborado, a veces artificioso, con versos de arte mayor y plagado de recursos poéticos.

Lírica medieval popular

La lírica medieval popular se caracterizó por la presencia de un autor desconocido y por la transmisión oral. Algunas de sus composiciones más importantes fueron:

  • Jarchas. Eran los estribillos de un tipo de composición culta escrita en árabe o hebreo llamada moaxaja. Estos estribillos estaban escritos en lengua vulgar mozárabey fueron tomados de la tradición oral existente en lengua romance. La primera manifestación conocida de este tipo de poesía data del siglo X y se encuentra en Andalucía, en el sur de España. Su tema predominante era el amoroso, y el yo poético solía ser una mujer que se lamentaba por la ausencia del amado, al que llamaba con el apelativo árabe “habib” (amigo).
  • Villancicos. Eran composiciones en versos octosílabos y hexasílabos en lengua romance castellana, y su significado es “canción de villanos”. Sus temas eran variados y, por lo general, el yo lírico era una mujer. La mayoría de estas composiciones de la lírica tradicional castellana se conservan en cancioneros escritos a partir del siglo XV, como el Cancionero musical de Palacio.
  • Romances. Eran composiciones lírico narrativas anónimas en versos octosílabos que derivaron de los cantares de gesta.
    Por ejemplo: “La mañana de San Juan”, “Romance del Cid” y “Romance del conde Arnaldos”.

Lírica medieval culta

La lírica medieval culta se caracterizó por la presencia de un autor conocido que firmaba sus obras y que no solo buscaba un objetivo didáctico o moralizante, sino también el puro goce estético. Algunas de sus representaciones más importantes fueron:

  • Poesía provenzal trovadoresca. Este tipo de poesía surgió hacia el año 1100 en el sur de Francia y representó una novedad porque estaba escrita en lengua romance provenzal, también llamada languedociana, por autores cultos que perseguían un fin puramente estético. Su influencia fue enorme e hizo que muchos poetas de distintas procedencias escribieran en la lengua provenzal usando los tópicos típicos de este tipo de poesía. El tema principal de la lírica provenzal era el amor cortés. En él, el enamorado consideraba a la dama, siempre una mujer casada, un ser superior y veía en su relación una proyección del vínculo de vasallaje entre señor y vasallo. Estas composiciones se denominaban cansó y fueron uno de los géneros más cultivados por la poesía trovadoresca, aunque también existieron los sirventés, dedicados al debate político, o los plahn, que eran lamentos fúnebres. Los trovadores eran los que escribían las composiciones y también los que creaban la música que las acompañaba, puesto que su literatura estaba escrita para ser recitada o cantada frente a un público, y no leída.
    Algunos de sus autores más reconocidos son: Guilhem de Peitieu, Jaufré Rudel, Bernart de Ventadorn y Peire Cardenal.
  • Poesía gallegoportuguesa. Este tipo de poesía surgió a partir de la influencia de las tendencias artísticas provenzales, que llegaron a Galicia gracias al movimiento de fieles que peregrinaban a la tumba del apóstol Santiago, en Santiago de Compostela, y traían consigo sus gustos literarios. Las composiciones típicas eran las cantigas: cantigas de amigo, cantigas de amor, cantigas de escarnio y maldecir y cantigas de Santa María, y sus autores eran cultos.
    Algunos autores reconocidos son: Pedro Amigo de Sevilla, el rey Alfonso X el Sabio de Castilla o el rey don Dionisio de Portugal.
  • Minnesang. Este tipo de poesía fue la primitiva poesía alemana que tuvo enormes influencias de la poesía trovadoresca provenzal. Su nombre significa “canto de amor”.
    Algunos de sus mayores exponentes son: Heinrich von Veldeke, Friedrich von Hausen y Walther von der Vogelweide.
  • Poesía de los goliardos. Este tipo de poesía se cultivó entre los siglos XI y XIII en Alemania, Inglaterra, Francia y España. Fue escrita en latín por integrantes de la Iglesia, estudiantes y clérigos que dejaron de lado los temas solemnes y graves para escribir sobre temas variados, como el vino, el amor a la naturaleza, o para burlarse de ciertos documentos y libros eclesiales.
    Algunos autores reconocidos son: Gautier de Lille y Mathieu de Vendóme.
  • El Stil Nuovo. Fue una corriente lírica italiana del siglo XIII que propugnaba que la mujer, la bella donna, era la que transformaba el corazón del hombre y lo acercaba a la nobleza a través de las virtudes del corazón. Así, la dama se convertía en la donna angelicata. Los poetas más reconocidos de este estilo son Guido Guinizelli, Guido Cavalcanti y Dante Alighieri.
  • Lírica cortesana castellana del siglo XV. Eran composiciones de autores reconocidos que trataban sobre distintos temas, como la fortuna, la muerte, el paso del tiempo, los encuentros amorosos. Algunos de los autores más reconocidos son:
    • Jorge Manrique. Fue miembro de una de las familias más poderosas de Castilla. Escribió las Coplas a la muerte de su padre, una elegía, un canto de lamento a su padre, don Rodrigo Manrique, maestre de la orden de Santiago. La obra se compone de cuarenta coplas manriqueñas (dos sextinas de pie quebrado) y está dividida en tres partes. La primera es una reflexión general sobre la vida y la muerte, la segunda es una ejemplificación de las virtudes del padre a través de la mención de diversos personajes históricos y la tercera es la elegía propiamente dicha en la que el padre se gana la vida eterna.
    • Íñigo López de Mendoza. Más conocido como el marqués de Santillana, fue un escritor español que dejó escritos 42 sonetos y las Serranillas, un conjunto de poemas en arte menor dedicados a las mujeres de la sierra.
    • Juan de Mena. Fue un poeta español. Su obra más importante es El laberinto de la Fortuna, una obra alegórica en la que hay una evidente imitación de la Divina comedia de Dante Alighieri.

Obras líricas medievales

Algunos ejemplos de obras poéticas medievales son:

  1. Jarcha (transmitida por Yehudá ha-Leví en Historia de la literatura universal I, Martín de Riquer)

¡Garid vos, ay yermanellas,
com contener a meu male!
Sin al-habib non vivréyu:
¿ad ob l’irey demandare?
(“Decid vosotras, ¡ay hermanillas!
cómo contener mi mal.
Sin el amigo no podré vivir:
¿a dónde he de ir a buscarlo?”)

  1. Romance del enamorado y la muerte, anónimo

Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
—¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
—No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.
—¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
—Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.
Muy deprisa se calzaba,
más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
—¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, niña!
—¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.
—Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.
—Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare.
mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
—Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.

  1. “Por mayo, cuando los días son largos…” de Jaufré Rudel (fragmento en Historia de la literatura universal I, Martín de Riquer)

Lanquan li jorn son lonc en may
m’es belhs dous chans d’auzelhs de lonh,
e quan mi suy partitz de lay
remembra’m d’un’amor dé lonh;
vau de talan embroncx e clis
si que chans ni flos d’albespis
no’m platz pus que l’yverns gelatz.
(“Por mayo, cuando los días son largos,
me agrada el dulce canto de los pájaros de lejos,
y cuando me aparto de allí,
me acuerdo de un amor lejano;
voy de humor apesadumbrado y cabizbajo,
de tal suerte que ni la poesía ni la flor del blancoespino
me placen tanto como el invierno helado”.)

  1. “Amor me asalta y no le importa” de Guido Guinizelli (traducción de Oreste Frattoni)

Vuestro hermoso saludo y la gentil mirada
que lanzáis cuando os encuentro me asesinan;
Amor me asalta y no le importa
si hace daño o merced,

pues me atraviesa el corazón con una flecha
que además lo corta y divide en partes:
no puedo hablar, porque ardo en grandes penas
como uno que ve su muerte.

Me pasa por los ojos como el trueno
que hiere a través de la ventana de la torre
y rompe y destruye lo que encuentra adentro;

quedo como estatua de cobre
por donde no corre vida ni espíritu
y sólo ofrece figura de hombre.

  1. Coplas a la muerte de su padre, Jorge Manrique (fragmento)

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer;
cómo después de acordado
da dolor;
cómo a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Referencias

  • Riquer, Martín de, y Valverde, José María (2018). Historia de la literatura universal I. Gredos.
  • Ortiz Aguirre, E. (2019). Breve historia de la literatura universal. Nowtilus.

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Cómo citar

"Lírica medieval". Autor: Catalina Travi. De: Argentina. Para: Enciclopedia del Lenguaje. Disponible en: https://lenguaje.com/lirica-medieval/. Última edición: diciembre 11, 2023. Consultado: febrero 22, 2024. Año: 2023.

Sobre el autor

Autor: Catalina Travi

Profesora en Letras (Universidad Católica Argentina)

Revisado por: Inés Iraeta

Licenciada en Comunicación Periodística (Universidad Católica Argentina)

Última edición: diciembre 11, 2023

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