Enumeración

La enumeración es una figura retórica que consiste en nombrar un conjunto de partes, características, objetos, personas, acciones o circunstancias que pertenecen o que se relacionan con un elemento.

Ejemplo de enumeración:

Era lunes por la mañana y en la calle circulaban automóviles, autobuses, taxis, camiones, vendedores ambulantes, oficinistas, maestros, obreros, estudiantes y paseadores de perros.

El elemento sobre el que se hace la enumeración puede nombrarse antes del conjunto. Por ejemplo: El caballero contaba con muchas cualidades, como valentía, honor, sabiduría, lealtad y fuerza. O después del conjunto. Por ejemplo: La valentía, el honor, la sabiduría, la lealtad y la fuerza eran las cualidades del caballero.

Generalmente, el conjunto de la enumeración está integrado por palabras, sintagmas u oraciones que tienen la misma función gramatical. Por ejemplo, en El caballero era valiente, honroso, sabio, leal y fuerte, la enumeración está conformada por adjetivos que desempeñan la función sintáctica de núcleo del atributo.

Tipos de enumeración

Existen distintos tipos de enumeración, que no son excluyentes.

  • Enumeración simple. Consiste en enumerar palabras o construcciones breves que representan las partes de un elemento.
    Por ejemplo: Las casas tenían tejas, puertas, ventanas y jardines.
  • Enumeración compleja. Consiste en enumerar elementos haciendo una descripción de cada uno.
    Por ejemplo: En el paisaje se veían praderas muy extensas, animales de todo tipo, casas señoriales y de campesinos y árboles altísimos y frondosos.
  • Enumeración ascendente. Consiste en enumerar elementos que se organizan progresivamente o de menor a mayor.
    Por ejemplo: Desde la terraza se veían las colinas, los cerros y las montañas.
  • Enumeración descendente. Consiste en enumerar elementos que se organizan de manera regresiva o de mayor a menor.
    Por ejemplo: Todos los días lo recordaba y lo recordará, pasado mañana, mañana, hoy, ayer y anteayer.
  • Enumeración completa. Consiste en enumerar elementos incluyendo una conjunción coordinante (por ejemplo, y, o, ni) delante del último.
    Por ejemplo: Al atardecer se podía observar todo tipo de aves: gorriones, cuervos, palomas, loros y canarios.
  • Enumeración incompleta. Consiste en enumerar elementos que se separan mediante signos de puntuación, pero sin incluir ninguna conjunción coordinante.
    Por ejemplo: En el campo el pasto adquiría diversos colores: amarillo, verde, marrón, blanco, beige.
  • Enumeración caótica. Consiste en enumerar elementos que son de distinta naturaleza, que presentan oposición o contradicción o que no tienen una relación lógica. Es un recurso muy empleado para lograr un efecto de fragmentariedad o para reunir elementos que solo tienen una conexión coherente en un texto literario.
    Por ejemplo: El patio de la escuela, el helado de chocolate, el ruido de los gritos de los goles, sus amigos, el aroma del guiso casero: todos recuerdos de su infancia.

Ejemplos de enumeración

A la boda asistieron todos los invitados: los padres, los hermanos, los primos, los amigos, los vecinos, los tíos, los abuelos y los conocidos.

El bibliotecario no sabía por dónde empezar a ordenar tantos libros. Había de historia, de literatura, de matemática, de física, de ingeniería, de religión, de astronomía, de astrología, de sociología, de antropología, de filosofía…

En la feria había todo tipo de juegos: un tiro al blanco, dardos, un minigolf, bolos, una rueda de la fortuna, un aro de baloncesto, aros y canicas.

El paisaje era increíble, deslumbrante, extraordinario, sublime, radiante, magnífico, estupendo.

En el restaurante había distintos tipos de comidas, como pastas, pizzas, tacos, guisos, sopas, ensaladas, paellas, tortillas, frituras y panes.

Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches...

(La voz a ti debida, de Pedro Salinas)

Nos pasamos
la infancia
contando piedras, plantas,
dedos, arenas, dientes,
la juventud contando
pétalos, cabelleras.
Contamos
los colores, los años,
las vidas y los besos,
en el campo
los bueyes, en el mar
las olas.

(“Oda a los números”, de Pablo Neruda)

“Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos estremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies”.

(Novelas ejemplares, de Miguel de Cervantes)

“El cuarto de Meme se llenó de almohadillas de piedra pómez para pulirse las uñas, rizadores de cabellos, brilladores de dientes, colirios para languidecer la mirada, y tantos y tan novedosos cosméticos y artefactos de belleza”.

(Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez)

“Él era un clérigo cerbatana, largo solo en el talle, una cabeza pequeña, los ojos avecindados en el cogote, que parecía que miraba por cuévanos, tan hundidos y oscuros que era buen sitio el suyo para tiendas de mercaderes; la nariz, de cuerpo de santo, comido el pico, entre Roma y Francia, porque se le había comido de unas búas de resfriado, que aun no fueron de vicio porque cuestan dinero; las barbas, descoloridas de miedo de la boca vecina, que de pura hambre parecía que amenazaba a comérselas; los dientes, le faltaban no sé cuántos, y pienso que por holgazanes y vagamundos se los habían desterrado; el gaznate largo como de avestruz, con una nuez tan salida que parecía se iba a buscar de comer forzada de la necesidad; los brazos, secos; las manos, como un manojo de sarmientos cada una; mirado de medio abajo parecía tenedor o compás, con dos piernas largas y flacas; su andar, muy espacioso: si se descomponía algo, le sonaban los huesos como tablillas de San Lázaro; la habla, ética; la barba, grande, que nunca se la cortaba por no gastar”.

(Historia de la vida del Buscón, de Francisco de Quevedo)

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Ejercicio: enumeración

Referencias

  • Beristáin, H. (1995). Diccionario de retórica y poética. Editorial Porrúa S. A.
  • Fernández, V. H. (2018). Diccionario práctico de figuras retóricas y términos afines: Tropos, figuras de pensamiento, de lenguaje, de construcción, de dicción y otras curiosidades. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Marchese, A. y Forradellas, J. (2007). Diccionario de retórica, crítica y terminología literaria, Ariel.

Cómo citar

"Enumeración". Autor: Carla Giani. De: Argentina. Para: Enciclopedia del Lenguaje. Disponible en: https://lenguaje.com/enumeracion/. Última edición: diciembre 8, 2023. Consultado: febrero 22, 2024. Año: 2023.

Sobre el autor

Autor: Carla Giani

Profesora en Letras (Universidad de Buenos Aires).

Revisado por: Inés Iraeta

Licenciada en Comunicación Periodística (Universidad Católica Argentina)

Última edición: diciembre 8, 2023

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